Descubre una de las medidas que tendríamos que adoptar para lograr el  incremento de la productividad y de la
supervivencia en la pyme.

Se podría decir que la clave en la pyme española está en el concepto de productividad, que es bastante más bajo que la pyme de los países más desarrollados. Ahí es donde debemos centrar el esfuerzo, en incrementar la productividad. Y aun así, con este escenario, tan solo hemos bajado unos cuantos puestos ––en concreto al decimocuarto puesto–– en cuanto al PIB a nivel nacional, lo cual nos invita a mirar con algo de optimismo el futuro, siempre y cuando tomemos medidas de lo aprendido.

Entre 2008 y 2016, por el lado de la empresa se han cerrado la nada despreciable cifra de 214.958 empresas, siendo el 92 % de las empresas cerradas, empresas familiares. Por el lado de los emprendedores los datos son demoledores: solo en el primer año desaparecen el 25 % de las empresas creadas, y únicamente el 42 % llegan al quinto año.

waste money

La inestabilidad financiera de las empresas españolas en momento de crisis supone, en primer caso, la elevación de la tasa de morosidad de préstamos bancarios. Las empresas ven como sus ingresos empiezan a decaer, tienen problemas para pagar sus deudas y empiezan a recortar empleo de sus plantillas para sanear los costes. Es decir, la tasa de morosidad bancaria evoluciona a la par que la citada tasa de paro.

Esa fuerte correlación implica que el empresario español, en cuanto ve la llegada de la crisis y tiene problemas para pagar a los bancos, decide despedir a trabajadores. Según un estudio de IE Business School, el 13 % de las empresas están en riesgo de cerrar a causa de impagos, el 31 % sufre impagos significativos y el 74 % padece los problemas de la morosidad de pagos de efectos comerciales, mientras que el 83 % han tenido que aceptar plazos superiores a los deseados.

Aún así, hay una enorme variedad de riesgos que amenazan nuestros negocios. Algunos de ellos pueden ser devastadores económicamente, como un incendio o una explosión, los ciberataques, las indemnizaciones por responsabilidad civil o penal (compliance), las sanciones por vulneración de la LOPD, la exportación de un gran pedido y un sin fin de amenazas que rodean la actividad empresarial.

Otros son devastadores también sentimentalmente, como la invalidez, el fallecimiento, las crisis conyugales, las enfermedades, etc. Y es que el riesgo es ese compañero de viaje silencioso que no se deja ver, pero que puede aparecer en cualquier momento y destruir el negocio, y posiblemente el patrimonio de la familia. Si el patrimonio de mi familia sale afectado, la calidad de vida que estoy proporcionando a los hijos y la pareja queda dolorosamente dañada. Por no decir de las relaciones con familiares a los que se ha acudido para que les avalen un préstamo, que pueden verse duramente afectadas.

Medidas vitales que debe afrontar la pyme

  • Por un lado, no depender tanto de la financiación bancaria, buscando otras alternativas como los private equity, venture capital, business angels, y más recientemente, con la irrupción fintech, apoyarse en el crowdfunding.
  • Por otro lado, desarrollar una política de gestión de riesgos continua, que minimice los efectos de la materialización de los mismos a través de una estrategia efectiva de reducción de los mismos o de su transferencia a una entidad externa (aseguradora).coins

Es necesario para ello estar asesorado patrimonialmente por un equipo de expertos que supongan un servicio global, como puede ser un conjunto de economistas expertos en comunicación, abogados, mentores, gestores de inversión en bolsa, auditores, asesores en real state, etc.

Aún así, también será necesario tener en cuenta otras áreas estratégicas además de la de estabilidad financiera y gestión de riesgos continua, como el área de desarrollo estratégico y el área de digitalización del negocio.


Puedes encontrar más información en el  «GuíaBurros: Cómo pagar menos impuestos», de Roberto Rodríguez, una guía con todo lo que debes saber para no pagar de más, desde la justificación de la optimización fiscal en la empresa, pasando por la fiscalidad bonificada en los sistemas retributivos, hasta las posibilidades para autónomos y pequeños empresarios.